jueves 24 de diciembre de 2009
viernes 18 de diciembre de 2009
Derechos de autor y derechos fundamentales
Se quedó por explicar mi postura y la publicación del manifiesto frente a las pretensiones de los ministerios de Cultura e Industria de colar una disposición en el anteproyecto de ley de Economía Sostenible que permitiría, con su redacción actual, cerrar cualquier página web por una “infracción de la propiedad intelectual”.
Esta disposición, ante la que se produjeron pacíficas y silenciosas concentraciones en varias capitales y una reunión entre algunos personajes conocidos en internet y la ministra de Cultura, deja en manos de una “comisión” la potestad de cerrar preventivamente cualquier web que supuestamente infrinja los derechos de autor.
Por eso, y no por las descargas o el “todo gratis en la Red” colgué ese manifiesto y fui a la casa de las siete chimeneas a protestar. Porque un órgano administrativo no puede suplantar, en el caso del derecho fundamental a la libertad de expresión, a los jueces, los únicos legitimados -según nuestro sistema jurídico, vigente desde la santa transición- para decidir si una página se puede cerrar o no.
La amenaza es real, tal y como está redactado el anteproyecto. Si alguien de la industria cultural se toma la molestia de leer el contenido de este blog, por ejemplo, lleno de citas textuales de los libros que leo, o de enlaces a noticias o artículos, puede dirigirse a esa comisión y, de momento, cerrar este espacio hasta que yo pruebe que mi derecho a la cita o a la crítica es legítimo.
Sé que el derecho es aburrido y que la televisión es más divertida y simplificadora, pero este post tiene una intención evangelizante. Yo no niego a los autores su derecho a la remuneración; ni reivindico el “todo gratis” en la Red. Lo que yo exijo es que la industria cultural deje de ser una actividad subvencionada, que se reconvierta y deje a otros que se organicen y hagan negocios de otra manera.
Los ejemplos -iTunes, Spotify, Hulu, por citar a la música o los contenidos audiovisuales- son tan numerosos como personas emprendedoras hay en internet. El problema es que desde la aprobación de la LSSI la industria cultural -sobre todo las grandes productoras y multinacionales y las sociedades de gestión- se ha encontrado con que todas las sentencias dictadas por los jueces consideran que las páginas de enlaces y los intercambios entre particulares mediante el p2p -la popular mula, torrents, etcétera-, no son delito.
La presión de este lobby cultural, que ha incluido llamadas comprobadas de la embajada de EE UU a la Moncloa, ha conseguido que se cuele esta disposición bajo el argumento: “ya que los jueces no me dan la razón, me la doy yo a mí mismo con un órgano ad hoc”.
Por eso, porque no me da la gana que venga una multinacional a decirme lo que puedo o no escribir, sólo porque no les guste o porque haya puesto una cita o un enlace a uno de sus productos, es por lo que publiqué el manifiesto y seguiré protestando, de una forma u otra.
jueves 10 de diciembre de 2009
De un tirano, un discurso y un juicio en Huesca
Aunque las ausencias no se justifican en un blog, no me gusta desaparecer sin motivo. En los últimos días he estado fuera de cobertura dedicado por entero a la Hispabrick 2009, la reunión anual de aficionados adultos al Lego y que este año se ha celebrado en Madrid. Hay más detalles aquí y fotografías acá.
Pero de lo que yo quería hablar es de Fago, ahora que ha pasado el vendaval mediático y la presunción de inocencia ha desaparecido.
Hay muchas cosas extraordinarias y únicas en el asesinato del alcalde de Fago. La personalidad del muerto, el número de habitantes del pueblo, la concepción y ejecución del crimen... Todos los elementos que rodean el suceso darían para elaborar cualquier relato, para especular o encontrar muchos misterios. Y el juicio no aclara nada, más allá de lo que la investigación de la guardia civil descubrió -o le confesaron- en su momento. Por muchas razones, el crimen de Fago ha entrado ya en el olimpo de los sucesos que se recordarán en sus aniversarios: los Urquijo, Alcásser o Puerto Hurraco.
Estos son los antecedentes. Lo más llamativo, sin embargo, no es el crimen en sí, sino el discurso de Santiago Mainar al término del juicio. Acostumbrado desde hace veinte años a la corrección política, qué raro es escuchar y entender el diáfano castellano de sus palabras y su sentido último. Qué difícil es, hoy en día, oír un discurso político tan antiguo, tan implacable y tan coherente. No estoy justificando la muerte de ningún ser humano, pero sí reivindico el eje del discurso de Mainar, su coherencia y el resumen del siglo XX que hace en él.
Santiago Mainar expresó en sus últimas palabras todo el pensamiento político de la historia humana y también todas sus contradicciones. Sus palabras enfrentan, otra vez, la acción y la pasividad; permanecer cruzado de brazos, sumiso ante las instituciones, o actuar sin pensar en las consecuencias. No sé si Santiago Mainar es culpable o no, aunque los errores judiciales son escasos, pero sí es inocente de su pensamiento, sí es inocente de ser hijo de su siglo y de sus ideas. Aunque hoy esas ideas se perciban como anticuadas.
viernes 4 de diciembre de 2009
La asamblea del paraguas
Este post está dedicado a la memoria de Jordi Solé Tura, ex ministro de Cultura español. Un hombre cabal, inteligente y culto a quien conocí durante una visita de Estado a Egipto mientras se desarrollaban las negociaciones que dejaron en Madrid la coleccióin de arte de los Thyssen-Bornemisza.
No tenía intención de pensar mucho en la pasada asamblea de la Asociación de la Prensa de Madrid, pero cuando a la salida nos regalaron a los asistentes un paraguas amarillo con el logotipo de la APM, no he podido evitar compartirlo. Hay un resumen más completo de todo lo hablado aquí, pero lo alucinante es que, con la que está cayendo, no había ni 60 personas y somos casi 7.500 miembros, se supone que periodistas. Por no estar no estaban ni los que se molestaron en pasar propuestas por escrito para que se votaran (no salieron).
Por lo demás, sólo el servicio médico parece suscitar mucho interés, ya que ni el paro, ni la degradación constante de la profesión, ni la actuación de los medios suscitaron pregunta alguna. Bueno, sí. Una mujer preguntó por las entradas para la corrida de la Prensa, tradición que, por descontado, no se cuestionó. En la respuesta explicaron que como el Rey no quiere ir al palco, la junta tiene que negociar con algunos abonados las tres entradas de tendido necesarias: una para el monarca, otra para el presidente de la APM y una tercera para el vicepresidente.
En fin, que ha sido como meterse en una máquina del tiempo, llena de abueletes más preocupados por sus achaques o la comida de hermandad y ni una propuesta sensata sobre nuestra profesión, sobre su estado o su futuro.
Al recibir el paraguas recordé los descuentos en el Museo del Jamón por ser periodista y otras iniciativas de ese tono que se han multiplicado este año en la APM, y reconozco que me han convencido: es un chollo ser periodista. Gracias.
Etiquetas: periodismo, política
Publicado por Antonio José Fernández a las 2:44 PM |
jueves 3 de diciembre de 2009
En defensa de los derechos fundamentales en internet
Eneko / 20minutos.es
Dentro de una hora, varias personas relacionadas con internet van a reunirse con la ministra de Cultura para tratar de este asunto, porque el problema de las modificaciones introducidas en la ley de Economía Sostenible con respecto a la Propiedad Intelectual no es que se dirijan contra las descargas y pretendan que paguemos todos a los fabricantes de hielo ante la llegada de las neveras. Sobre modelos de negocio, derechos de autor y demás, hay bastante información por ahí.
La cuestión es que, de aprobarse con su actual redacción, abren la puerta a la arbitrariedad a la hora de cerrar cualquier página web que albergue contenidos incómodos para cualquiera con el suficiente poder como para ponerse a la tarea de cerrarla. Como han dicho por ahí, es un remedo de la ley 'Corcuera', es legitimar una patada en la puerta digital sin intervención judicial.
Por eso, y por otras razones, me adhiero y publico este manifiesto:
En defensa de los derechos fundamentales en internet
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de
modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las
libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la
cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios,
profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme
oposición al proyecto, y declaramos que...
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los
derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la
privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela
judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo
competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin
sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el
artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no
judicial -un organismo dependiente del ministerio de Cultura-, la
potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier
página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el
sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos
de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación
de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y
ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y
entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos
avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la
creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen
prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de
multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho
a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y
actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con
cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a
este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio
se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es
posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro
modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para
sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y
que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de
limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que
dicen perseguir.
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias
políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar
obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga
siendo libre.
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la
Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como
marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara
al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad
intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el
conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las
entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse
tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente
a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios
legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no
orgánica y que versa sobre otra materia
Este texto se publica multitud de sitios web. Si estás de acuerdo,
publícalo también en tu blog.
Technorati: internet manifiesto
jueves 26 de noviembre de 2009
Para una política de la civilización, de Edgar Morin
Normalmente mi intención a la hora de contaros lo que leo, no es recomendar este o aquél libro, salvo en algunos casos puntuales, porque siempre defenderé el grado de sorpresa que conlleva descubrir un libro por pura casualidad, aunque cierta guía, cierta sugerencia, sean necesarias. No es este el caso: recomiendo la lectura y el comentario de Para una política de la civilización, de Edgar Morin. Es corto -105 páginas con una tipografía generosa-, es sencillo -Morin utiliza un lenguaje comprensible- y es demoledor, en su diagnóstico y en sus soluciones.
Este libro de Edgar Morin -tiene página web en castellano-,
Versa sobre los problemas que experimentamos cotidianamente, que conciernen a nuestro vivir concreto. Se trata de las deficiencias y de las carencias de nuestra civilización, y, por ello mismo, se trata de nuestras necesidades y de nuestras aspiraciones, que no son sólo monetarias.Es una llamada de atención, profunda y creativa, para afrontar los muchos desafíos que nuestra sociedad occidental tiene delante. Sin entrar en grandes análisis, Morin primero enumera los problemas de la sociedad
La lógica de la máquina artificial, que ya ha suprimido a los conserjes, los policías de barrio, los encargados de estaciones, trenes, metros, peajes de autopista, parkings, tiende a hacer de la vida social una gigantesca máquina automática.Después, con el apoyo de muy pocas citas y autores, Morin explica la complejidad social y la contrapone a las necesidades y deseos de esa misma sociedad, con esperanza:
Frente al crecimiento de la técnica, de la lógica del hiperdesarrollo, de la burocratización en las administraciones como en las empresas, de la atomización de los individuos que el desarrollo técnico y económico no hace más que acelerar, constatamos que la sociedad civil se defiende, desarrollando contratendencias.En la última parte, Morin describe y explica en qué debe consistir una política de civilización, cuáles deben ser las acciones y recursos a utilizar para recuperar de verdad esta sociedad enferma, con un mensaje positivo y realista, porque esta política
[…] debe desarrollar y utilizar todos los aspectos positivos de las ciencias, de las técnicas, del Estado, del capitalismo, del individualismo, etc. […] debe estimular, concienciar, desarrollar una ética y una política del consumo, que ya se encuentran en estado naciente en la sociedad civil.Admito, eso sí, cierta 'bondad' en los planteamientos de Morin, más templado que los anónimos del Llamamiento del que hablaba el otro día. Supongo que entre la creencia de la solidaridad intrínseca del ser humano en la que milita Morin y el desprecio absoluto por el Estado de los otros, puede haber un espacio intermedio, para la discusión, para el análisis y, sobre todo, para la acción. O, en sus palabras,
¿No podemos suscitar una iniciativa autónoma que permitiría pasar de una diáspora de experiencias multiplicadas desde hace diez años a un movimiento organizado, que aseguraría la información, el intercambio, la puesta en red, así como la reflexión y la puesta en perspectiva susceptibles de extraer las “cuestiones de civilización” presentes en cada experiencia?
Technorati: books politics
miércoles 25 de noviembre de 2009
Google Wave, el juguete que sustituirá al email (pero aún no)
Hace unas semanas, tras la puesta en funcionamiento por Google de un nuevo servicio llamado Google Wave, la ola de entusiasmo y comentarios se movió de un extremo a otro de Internet y la Red se llenó de voces clamando por una invitación exclusiva para probar el nuevo juguete.
Hoy, cuando el silencio ha sustituido a la indignidad y las tonterías -las invitaciones llegaron a ser subastadas en ebay-, y tras las pruebas pertinentes, no me resisto a compartir lo que llegará a ser en unos años el sustituto natural del correo electrónico. O, por resultar más preciso, el proyecto mejor elaborado que he visto hasta ahora para perfeccionar el popular email.
Este no es un blog tecnológico, ni lo pretende, así que lo siento por aquellos que esperen comentarios técnicos sobre la api de wave, el uso de java o cualquier otra de esas inquietantes realidades que los ingenieros manejan. La mejor definición de Wave que se me ocurre es que es una mezcla de chat, foro y correo electrónico, con la posibilidad de incluir en los mensajes cualquier cosa, incluyendo nuevos destinatarios una vez enviado el mensaje.
Un mensaje de Wave -una ola, realmente- es, primero, como un mensaje de messenger, o gtalk o cualquier cliente de chat que se os ocurra o un mensaje para un foro. No tiene límites de texto ni restricciones a la hora de incluir en él cualquier complemento. Estos complementos, que ahora son pocos, pueden ser mapas, vídeos o imágenes, etc.
Hasta aquí nada que pueda resultar nuevo o interesante. Pero... Si uno de los destinatarios del mensaje está en ese momento en línea, podrá ver en tiempo real lo que estás escribiendo o corrigiendo o añadiendo. Y si no, podrá ver el mensaje cuando se conecte, como en los correos normales o en los posts de los foros. La clave y la diferencia sobre otros sistemas es el tratamiento que los usuarios pueden dar al mensaje.
Cada frase de cada ola puede ser contestada por cualquiera de los destinatarios y todos la reciben situada y ordenada en su contexto. Si alguien olvidó incluir a un destinatario, ya no hay que reenviar todos los correos que puedan interesarle, sino que se le incorpora directamente a la ola con todo lo que esta contiene.
Es más fácil de usar o de comprender que de explicar, aunque de momento, tiene algunos problemas. Por ejemplo, es muy lento. El 'tiempo real' hace que teclear cualquier texto se realiza a cámara lenta; apenas hay aplicaciones prácticas: integrar mapas o vídeos y poco más; al ser una beta cerrada, la comunicación es muy limitada.
Con todo y con eso, Wave es sorprendente y sus posibilidades, las que los usuarios acaben por descubrir, son casi infinitas. Si alguien está interesado en jugar un rato, que lo diga: tengo aún algunas invitaciones disponibles.
Technorati: Google Wave



